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Santa Eulària: siete casas ilegales en sólo 10.000 m2 |
(Diario de Ibiza, 18/06/2005)
Santa Eulària | J. Ll. F.
Los concejales del Pacto Progresista de Santa Eulària Carlos Salinas y Jorge Rosselló anunciaron ayer en una rueda de prensa celebrada en Can Castelló que pedirán la dimisión del alcalde, Vicente Guasch, a través de una moción que presentará el Pacto en el próximo pleno de la Corporación.
Salinas indicó que las siete viviendas ilegales se construyeron sobre una superficie de 10.000 metros cuadrados, «cuando la ley establece que para cada una de ellas se necesitan 15.000 metros cuadrados», por tratarse de suelo rústico.
Los concejales de la oposición explicaron que las construcciones se edificaron hacia 1990 sin licencia y que, posteriormente, el Ayuntamiento les otorgó permisos de obra menor para realizar reformas. Además, se extendieron certificados fraudulentos que atestiguaban que las casas existían desde hacía tiempo, agregan.
Tras las primeras denuncias, el Ayuntamiento abrió expedientes sancionadores y caducó las licencias, alegando que las obras realizadas no se correspondían con lo autorizado.
«Se demuestra que hay una trama urbanística que actúa en Santa Eulària con el beneplácito del Ayuntamiento, que deja campar a sus anchas a una serie de señores y de señoras que tienen su despacho volante frente al Ayuntamiento», afirmó Carlos Salinas, quien se felicitó porque «al cabo de tanto tiempo, este sistema de funcionamiento haya salido a la luz».
Santa Eulària | J. Ll. F.
Los concejales del Pacto Progresista de Santa Eulària Carlos Salinas y Jorge Rosselló anunciaron ayer en una rueda de prensa celebrada en Can Castelló que pedirán la dimisión del alcalde, Vicente Guasch, a través de una moción que presentará el Pacto en el próximo pleno de la Corporación.
Salinas indicó que las siete viviendas ilegales se construyeron sobre una superficie de 10.000 metros cuadrados, «cuando la ley establece que para cada una de ellas se necesitan 15.000 metros cuadrados», por tratarse de suelo rústico.
Los concejales de la oposición explicaron que las construcciones se edificaron hacia 1990 sin licencia y que, posteriormente, el Ayuntamiento les otorgó permisos de obra menor para realizar reformas. Además, se extendieron certificados fraudulentos que atestiguaban que las casas existían desde hacía tiempo, agregan.
Tras las primeras denuncias, el Ayuntamiento abrió expedientes sancionadores y caducó las licencias, alegando que las obras realizadas no se correspondían con lo autorizado.
«Se demuestra que hay una trama urbanística que actúa en Santa Eulària con el beneplácito del Ayuntamiento, que deja campar a sus anchas a una serie de señores y de señoras que tienen su despacho volante frente al Ayuntamiento», afirmó Carlos Salinas, quien se felicitó porque «al cabo de tanto tiempo, este sistema de funcionamiento haya salido a la luz».